miércoles, 11 de octubre de 2017

No habrá tsunamis de hielo






Con que tú me mires,
con que tus vastos ojos,
estanques de zafiros,
prendan hilos de mi alma
y capten su secreto,
no habrá tsunamis de hielo.

Con que tú me hables,
con que tu limpia voz,
estrellas rutilantes,
envuelva en sus olas
los pliegues de mi cuerpo,
no habrá tsunamis de hielo.

Con que tú me toques,
con que tus tersas manos,
gaviotas de caricias,
rocen mi piel y acunen
mi corazón de hierro,
no habrá tsunamis de hielo.

Con que  tú me vivas,
con que tu grato aliento,
surtidor de delicias,
me siga y me persiga
y atraviese mis sueños,
no habrá tsunamis de hielo.

Ni habrá tormentas de angustia
ni habrá tornados de cieno,
sólo habitarán mi mundo
oasis de luz y fuego.
                        (MjH)


domingo, 17 de septiembre de 2017

Me duele el dolor...






Me duele la voz,
me duele el silencio,
me duele el aroma
de los mirtos muertos,
me duele la rosa,
que deshoja el viento,
me duele el negror
que tapa sin miedo
la lúcida estrella
en el ancho cielo.

 ¡Me duele el dolor,
que tú estás  sintiendo!

Corroe tu alma,
la mina por dentro,
traspasa corazas
con ritmo violento
y clava su espina
de helado avispero
en las venas vivas,
que exhuman regueros
de tristeza amarga
y amargo lamento.

Un vasto dolor
sin puertas ni cercos,
que ahoga la risa,
que ahoga el aliento
y asfixia las ansias
de radiantes sueños.
Dolor desalmado,
hordas de tormentos,
de icebergs cortantes,
hirientes  y gélidos,
rae las entrañas
con filos de acero.

Pero es tu dolor
de hondo agujero,
el que me taladra
mi carne de hierro
y es el que dibuja
horizontes negros.

¡Me duele el dolor,
que tú estás sintiendo!
                      (MjH)


Y te marchas...



                                      ( "Flores muertas" de Paula Blanco. https://www.paulablancoart.com/collage/)

Y te marchas
sin un adiós, sin una despedida,
como un extraño
fantasma de hielo
que arrastra
cruces de agonía
y se va deshaciendo lentamente,
gota a gota, bajo la luz
del día.

Y te marchas
sigilosamente, a hurtadillas,
y en tu huida
perjura y avivada
vas marcando huellas de cobardía,
gélidos rastros
con buril perverso
de engaños, de misterios
y alevosía.

Y no se te llamó,
nadie te requería,
nadie su voz alzó,
nadie pidió tu venida.
Pero llegaste
como ladrón de horas,
como ladrón de sueños,
como ladrón de confianza
 y de vida.

Y ahora te marchas
sin un adiós, sin una despedida,
dejando atrás un fétido torrente
de flores corrompidas.

                               (MjH)

martes, 12 de septiembre de 2017

Camina el dolor...






Camina el dolor
por  secos senderos
de cantos rodados,
de guijarros muertos,
de grietas ariscas
con simas de hielo.

¡Camina el dolor
por secos senderos!

Por otra vereda,
van mis pensamientos
rehuyendo alfileres,
que hieren por dentro
con púas afiladas
por manos de hierro.

¡Por otra vereda
 van mis pensamientos!

No te ensañes más,
dolor traicionero,
sigue tu camino,
sé huésped del viento,
no invadas mi espacio
con padecimientos,
no llenes mi vida
de gris desaliento.

¡No te ensañes más,
sigue tu sendero!
                     (MjH)

martes, 8 de agosto de 2017

Noche de luna







Me asomaré en esta noche blanca
a la magia que emerge de la luna,
libaré su reflejo duna a duna
y absorberé en mi piel su savia franca.

Y sentiré cómo su hechizo arranca
delirios de esplendor que el alma acuna
y alcanzaré, ¡dichosa la fortuna!,
raptos de amor bajo su luz estanca.

Reverberá la pálida palmera,
sonreirá en dorado desafío,
acogerá feliz la áurea esfera

y bañará de ardor y desvarío
nuestra pasión, en clara primavera,
de noche, fuego, luna, luz y brío.
                                               (MjH)

domingo, 30 de julio de 2017

Vivir a tientas











Vivir
a tientas,
sin fundamento.

Franquear la vida,
fabricar recuerdos,
perseguir quimeras
arañando sueños.

Vivir
a ciegas,
sin instrumentos.

Arrancar de cuajo
los matojos secos,
asirse al pretil
de dulces momentos.

Vivir
a bulto,
no echar cimientos.

Y aspirar soñando
el vivir eterno
y sobrellevar
el mañana incierto.

Vivir
a locas,
con desconcierto.

Buscar en los bosques
de celajes densos,
oriente atinado
en el universo.

Vivir
a medias,
con desconsuelo,

en ahogada espera
y en sordo silencio
sin desentrañar
el quid del misterio.

Vivir
sin fe,
sin Dios ni credo.

Deambular sin rumbo
por dédalos negros
y el alma anegada
de hondo desaliento.

Vivir
y morir:
algoritmo cierto.
              (MjH)









viernes, 28 de julio de 2017

Recuerdos





Lo que yo sé es que hoy vaga mi memoria
por dulces lagos de agua cristalina,
vida que fue serena y cantarina,
llena de fe en humana trayectoria.

Lo que yo sé del ser y de mi historia,
vívido río de aura matutina,
me alienta el alma de esencia coralina
y la transporta a trote de victoria.

Recuerdos son de hechos deleitables,
blanco camino de exiguo recorrido,
instantes son de amor inolvidables,

momentos son que ya se han consumido
en la inquietud de horas imparables,
dejando el corazón adormecido.
                                             (MjH) 

jueves, 27 de julio de 2017

Desilusión




Caballo que al trote
por pradera avanza
asalta mi vida
con muy fiera saña.

El duro galope
de veloz punzada
lastima el silencio
de la madrugada.

La dulce quimera
emprende su marcha,
se va consumiendo
en la mar amarga.

Leve el espejismo,
fue la ilusión vaga,
que el alba encumbró
para derrocarla.
  
Y en la lejanía
despliega sus alas
el ave siniestra
de la destemplanza.
                   (MjH)


lunes, 12 de junio de 2017

Se esfumó el olor...






Se esfumó el olor
de la bella rosa,
se acalló el rumor
de notas canoras
de los mirlos blancos,
que en las ramas posan,
se marchó buscando
cobijo en las sombras
la cálida brisa,
suave y mimosa,
y el caudal del río
detuvo su ronda
cuando la ancha noche
desplegó sus olas
sobre el campo gris
y la ciudad sorda.
Se quedó en suspenso,
quieta y silenciosa,
la Naturaleza
ansiando la aurora,
dormida en su lecho
de pálidas hojas.
Un calmo mutismo
por el prado boga.

Sólo atroz un lamento,
que la paz le roba,
estremece el campo,
el aire corona
de negros suspiros
con  negra areola.
Una margarita
con el alma rota
derrama su esencia
de ocre corola
entre los olivos
y las amapolas.
No hay estrella lúcida
no hay luna redonda,
que apaguen su pena
mustia, melancólica.
Solloza abatida,
gime quejumbrosa
por su soledad,
hosca y tenebrosa,
esperando inquieta,
dolida y llorosa,
que el día despunte
y extienda su alfombra
de dorados rayos
y doradas blondas
para que sus ojos
hallen codiciosa
los ojos radiantes
del que la enamora,
para que sus noches
lúgubres, penosas,
lozanas se vuelvan
con el sol que asoma
y enterrar sus lágrimas
de negra congoja
en  bruñidos lagos
de alegría gozosa.

Mustia margarita,
no sientas zozobra
ni males de amores,
tranquila reposa
en el blando prado,
ufana y ociosa,
que llegará el alba
con su blanca toca
y tu fiel amante
de aura luminosa
pronto nacerá
y no estarás sola.

¡Tú no desesperes,
margarita hermosa!
             (MjH)




miércoles, 10 de mayo de 2017

Sendas de luz y de sombra






Sendas de luz y de sombra
se deslizan sin descanso
por el hálito intangible
del transcurrir cotidiano.

De sombra y luz esas sendas
penetran por los costados,
como agudos alfileres,
y a hierro te van marcando.

Entreveradas sus chispas
el sentir van  perforando
y transitan por misterios,
sueños, gozos y quebrantos.

Sendas de luz y de sombra
asaltan todos los flancos
con sus risas de alegría
y sus lágrimas de llanto.

De sombra y luz esas sendas
en silencio están forjando
el alma del caminante
y las huellas de sus pasos.
  
Y entre soles y penumbras
se va la vida pasando
y el corazón se columpia
en trapecios desbocados.

¡Sendas de luz y de sombra
por llanuras y barrancos,
claroscuros inquietantes,
al hombre siempre acechando!

                                (MjH)

lunes, 13 de marzo de 2017

EN AZUR





                                                En homenaje a Rubén Darío, padre del Modernismo.

"ni los cisnes unánimes en los lagos de azur"
R. Darío


Manso sosiego en un día azulino,
errante Ulises por venas confiadas
al recorrer campiñas irradiadas
con placidez de garzo pergamino.

Alegre el sol persigue mi camino
cruzando un mar de nubes desgajadas
e inocula en índigas explanadas
un bienestar sereno y cristalino.

 ¡Quietud azul de bella melodía
del canto zarco de un feliz jilguero,
ondas de azur de jugosa ambrosía!

¡Celeste paz sobre el añil cimero,
nítida alma de marina armonía
en el regazo de un marzo lisonjero!
                                     (MjH)


domingo, 5 de marzo de 2017

Oigo tu voz




             (Acuarela. http://www.taringa.net/posts/arte/15224256/Experimentar-la-acuarela.html)



Oigo tu voz
y se evapora el mensaje
por los desagües informes
de la atmósfera voraz.

Y lo engulle
y lo aprisiona
y encadena
con grilletes de plata
su esencia.

Pero tu voz se libera
y huye
traslúcida
y franca
por los diales radiantes
de la esfera indolente.

Y tu vida se hace carne
y caminas
por las escalinatas
de otra vida,
subiendo a galope
hasta el ático
de la existencia.

Y el presente
ensancha su tiempo
y empapa la mente recelosa
con la verdad de tu ser.

Entonces el acento
se vuelve verso
y la melodía
conquista de nuevo
el hoy,
un hoy renacido,
que canta a la vida
y acaricia con mimo
los sentidos.

Sonidos, sólo sonidos,
y una voz, tu voz,
que hechiza el aire.

Sílabas, sílabas sólo,
y una voz, tu voz,
que seduce el espacio.

Palabras, sólo palabras,
y una voz, tu voz,
que embelesa el firmamento.


Brota tu voz así,
traslúcida y franca,
y se calman
las tormentas.

                   MjH

sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando muera la rosa...







Cuando muera la rosa,
que un día cultivamos
a corazón abierto
y abiertas nuestras manos,
cuando calle la música,
que nos arrobaba antaño,
y vacíe nuestras almas
de angelicales cantos,
cuando cesen las ansias
de anhelos y arrebatos
y recorramos a solas
los pasadizos pardos,
cuando ya los suspiros
se ahoguen en los lagos
de lodos y miserias
y de sueños truncados,
recuerda tú que te quise,
no olvides que me has amado,
no se alcen entre nosotros
de amargura muros altos.
Que no se pierda el aliento
de nuestro abril  perfumado
y su esencia aromatice
los largos días aciagos
con el néctar de los lirios
y el elixir de los nardos,
dejando en nuestra piel
de almizcle y miel hondos rastros.

¡Que nunca nos arrebate
el huracán temerario
los momentos que vivimos
cuando del amor gozamos!

                                          MjH



Vals de la rosa

martes, 24 de enero de 2017

Cojo tu mano...







Cojo tu mano en mi mano,
tu franca mano de alba,
sin peligro ni recelo
y al contacto se abre el alma,
como los vanos sin puertas
por donde la vida pasa,
libre como el colibrí
al sobrevolar montañas,
como pétalos de seda
de la amapola temprana,
que se despliegan gozosos
en la campiña lozana.

Cojo tu mano en mi mano,
tu franca mano de alba,
y subo por sus peldaños
a la más sublime estancia
y allí, en cálido manto,
en su regazo arropada,
acariciamos despiertos
los sueños que nos embargan,
volutas de leves mimbres,
aspas que avivan la llama,
y en su vértice de fuego
a trote el amor cabalga.

Cojo tu mano en mi mano,
tu franca mano de alba,
y el camino se despeja
y el deseo se desata
y se perfuma de mirra
el perfil de mis entrañas,
y el aire se purifica
y acrisola madrugadas
y el viento pinta utopías,
que al cielo eleva sus alas,
y se disipan las dudas
y germina la esperanza.

Que allí donde esté tu mano,
tu franca mano de alba,
es lugar donde florece
el pleamar de mi alma.
                                       MjH



domingo, 15 de enero de 2017

Coplillas de ausencia






Ni veo risa en tus ojos
ni carcajeo en tus manos
ni palabras que acaricien
de mi corazón sus cantos.

Ni te paras a escuchar
la voz que estoy escuchando,
ni detienes tu mirada
en la luz que estoy mirando.

Ni te veo desear
los vuelos de mi arrebato
ni lo que esconde mi pecho
de sueños y desengaños.

Que todo fue fantasía,
todo comedia y teatro,
porque fingías quererme
con besos de cristal falso.

Las heridas que dejó
tu deserción de mi lado
se han cerrado para siempre,
con olvido se han sellado.

Que hace tiempo que te fuiste
sin aún haber llegado.
.
                                          MjH

martes, 10 de enero de 2017

Lo confieso


                              ( " Danza alrededor del becerro de oro" de Emil Nolde)
                  




Que no te destronen,
Dios, tus crueles sucedáneos,
telas de tarántulas
hambrientas,
que  penden amenazantes
sobre la humanidad desatenta.

Las veo, las siento,
espada de Damocles,
que inquietan de continuo mi vivir
y lo dislocan y lo desconciertan.

Que no te destronen, Dios.
Que no decidan la hora
de nuestro sueño eterno.
Que no llenen el mundo
de desmanes.
Que no esparzan terror sin freno.

No alientes, ¡oh Dios!,
su presencia.
Déjalos rendidos a la sepultura,
que abrieron infames
para los desafectos.

Mientras tanto, no los miro.
Los ignoro,
ídolos de visas,
ídolos de oquedad,
ídolos de hastío.
Ídolos de odio,
Ídolos de terror.

Quisieran ocupar “in aeternum”
tu trono infinito.
Recelan de ti,
y maltratan tus designios.

Y es tu designio el que acepto,
Dios, tu designio.
Sólo tu designio.

Lo confieso.
               MjH

Octavilla









Cuando es locura este sueño,
cuando es sueño esta locura,
el alma con tic risueño,
con afán, sin atadura,
con el más tenaz empeño,
levita a su soltura
y en ti halla renacida
sueño, locura y guarida.
                     MjH



Y te sueño...









Un vasto sueño
me acecha,
y me va venciendo,
y va escalando
lentamente
las puntas lánguidas
de la pestaña sumisa,
y me ocupa
las horas escogidas
del reloj inquieto.

Y cierro los ojos
y me exilio,
y la vida
se me escapa
a borbotones
por los efluvios
del aura onírica.

Y súbitamente
emerges tú, 
y sublimas el instante
y la noche
se viste de gala,
y te sueño...
                        MjH

Sólo un instante











Te vi sólo un instante.
Paseabas,
y de la mano de una diosa apócrifa te me mostraste,
cabalgando ilusiones por la tarde cálida de un día de sombras.

Sólo un instante,
y eclipsé
fulminantemente mis pasos y frené mi convicción,
detuve mi presente y te dejé bogar en tus sueños de olas.

Un instante sólo
y, encadenada
impenitentemente a un punitivo adiós ,
inmolé mi porvenir sobre el ara gélida de la dura roca.

Y en ese instante
cerré los ojos
y volaste sobre la cometa de mi dolor sangrante
sin deshojar siquiera los mustios tréboles de mi alma rota.

Y enmudeció el aliento,
y murió la melodía,
y el instante se hizo eterno.
                                          MjH